2020: Un año de transición para el Barcelona

Si hay un año del cual los aficionados culés no van a guardar un buen recuerdo es del 2020. Más allá de ser un año marcado por una pandemia que ha asolado al mundo, los resultados a nivel institucional y deportivo no han acompañado.

Tras la eliminación en Copa del Rey ante el Athletic de Bilbao, el Barça acabaría segundo en Liga por detrás de su eterno rival, el Real Madrid. Inmersos en pleno mes de agosto y tras el parón provocado por el coronavirus, el cuadro blaugrana tocaría fondo tras caer por un sonrojante 2-8 ante el Bayern de Munich en cuartos de final de la Champions League. Sin embargo, lo peor estaría por venir: Messi anunciaba mediante un burofax que se quería marchar de la entidad.

A pesar de un fatídico final de campaña, el conjunto culé logró retener al argentino e iniciar así una nueva temporada a las órdenes de Ronald Koeman con el objetivo de devolver la esperanza a unos aficionados cada vez más hastiados con el devenir del club.

Con el segundo tramo de la competición a la vuelta de la esquina, el Barcelona se sitúa tercero en la clasificación liguera con 31 puntos en los 17 partidos que ha disputado, obteniendo 9 victorias, 4 empates y 4 derrotas, 3 de ellas fuera de casa y a 7 del líder, el Atlético de Madrid (con un partido menos). De hecho, a estas alturas la temporada pasada contaban con 36 puntos y marchaban segundos en la tabla, empatados a puntos con el Real Madrid y con 43 goles a favor, 10 más que esta temporada.

La falta de gol puede estar condicionada a varios factores. Sin duda, uno de ellos es la marcha de Luis Suárez al Atlético de Madrid este verano. El charrúa acumula 9 goles en 16 partidos disputados en Liga, mientras que el máximo goleador blaugrana es Messi también con 9 tantos, seguido de Ansu Fati con 4, lesionado de gravedad hace ya varias jornadas.

Esto evidencia el poco protagonismo que están teniendo en esta faceta jugadores llamados a ser importantes como Griezmann o Coutinho, aportando 5 goles entre los dos, lo que les está llevando a múltiples suplencias. Más aún en el caso del brasileño, operado recientemente de la rodilla, lo que le tendrá varios meses fuera de los terrenos de juego.

A pesar de la cara mostrada en Liga, el equipo demostraba en Champions ser otro bien distinto. Las victorias ante el Ferencvárosi y el Dinamo de Kiev así lo demostraban. El culmen llegó con la victoria por 0-2 en el Juventus Stadium, mostrando una superioridad aplastante sobre su rival nunca antes vista en Liga. Sin embargo la primera semana de diciembre devolvió al equipo a la realidad, con sendas derrotas ante el Cádiz por 2-1 y ante la Juventus por 0-3, lo que le dejaba segundo en su grupo de la Champions.

Messi en la derrota ante el Cádiz. Fuente: Diario de Sevilla

Si por algo se caracteriza Koeman es que no se casa con nadie. Lo demostró nada más llegar con la marcha de Suárez, y lo sigue demostrando semana a semana dándole galones a los jóvenes como Pedri, Ansu Fati o Araújo. El canario se ha consolidado como una de las revelaciones gracias a sus grandes actuaciones, llevándole a ganarse a pulso la titularidad y convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes hoy en día en el Barcelona a pesar de sus 18 años. Por otra parte, era necesario este cambio generacional debido a la veteranía de la columna vertebral de la plantilla, ya que tanto Piqué como Busquets, Jordi Alba o Messi superan la treintena de años.

Pedri en su presentación con el Barça. Fuente: fcbarcelona.es

Sin duda, un hilo de esperanza la irrupción de los jóvenes ante tanta incertidumbre en el que muy probablemente será el último año de Messi con la camiseta blaugrana. El rosarino a buen seguro querrá despedirse del club de su vida con la consecución de su quinta Champions, algo que lleva varios años buscando y que dependerá en parte de que los pesos pesados de la plantilla tomen responsabilidades y empiecen a demostrar por qué están en el Fútbol Club Barcelona.

La Juventus hunde al Barça por tres goles a cero

El FC Barcelona saltó al campo con ventaja tras llegar como líderes de grupo, con una racha más que impecable en Champions. Hoy tocaba enfrentarse a la Juventus de Cristiano tras el 0-2 de ida, en un encuentro dónde las miradas estaban puestas en el reencuentro de Leo Messi y Cristiano Ronaldo desde su marcha del Real Madrid. Sin embargo, los blaugranas partieron de un nuevo once con Umtiti recuperado y sin Dembélé, baja por lesión.

El Barcelona empezó el partido marcado por las rotaciones con un once similar al elegido ante el Ferencvárosi, los de Koeman controlaron el partido durante los primeros minutos pero no pudieron detener la continua presión ejercida por parte de los italianos.

Los azulgrana entraron algo despistados en el partido, con un juego poco cómodo y superados por la Juventus, el equipo visitante llevaba el peligro en todo momento. Cristiano fue avisando con un tiro flojo que pudo parar Ter Stegen pero en el minuto 13′ el colegiado pitó penalti tras un choque entre el portugués y Araújo dentro del área, que no fue revisado en el VAR. Ronaldo no perdonó haciendo el 0-1 para la Juventus. Sin embargo el Barcelona no conseguía ordenar su juego y minutos después, en el 20′ llegaba el 0-2 con un tiro frontal que remató Mckennie gracias a un centro de Cuadrado. Los blaugranas se encontraron con muchas dificultades a la hora de salir de su campo, perdiendo el balón en tres cuartos de campo y sin poder superar la muralla italiana.

Fuente: Instagram/fcbarcelona

La delantera del Barça no conseguía llegar al área rival e incluso Pjanic intentó un tiro de lejos que se fue fuera. Buffon no tuvo problemas durante la primera parte, los de Koeman tuvieron escasas ocasiones y con la defensa bien colocada por parte de los italianos, al Barça le costaba mucho llegar a puerta superados por los continuos errores a la hora enlazar y centrar un pase. El colegiado añadió dos minutos al primer tiempo, en el que se produjo la llegada más clara por parte de Messi, donde los jugadores reclamaron penalti sobre el argentino.

La segunda mitad empezó con un cambio en el once del FC Barcelona, entrando en el terreno de juego Braithwaite en lugar de Trincao. Sin embargo, los azulgrana no levantaron cabeza tras el descanso, y con la Juventus arriba, en el 52′ se produjo el 0-3 de penalti por mano de Lenglet, que esta vez si fue revisado por el VAR. De nuevo Cristiano aumentó el marcador. La respuesta de Koeman fue mover el banquillo y reforzar la zona defensiva con la entrada de Umtiti y Junior.

Fuente: fcbarcelona

El FC Barcelona seguía sin control y con pérdidas continuas en el esférico salvo un remate de Griezmann de cabeza en el área que acabó fuera. Minutos después, los de Koeman tuvieron la oportunidad de marcar el primero de penalti pero el árbitro anuló la pena máxima por fuera de juego de Griezmann. Pero la Juventus no bajaba esa severa presión, en el minuto 75′ marcó Bonucci el cuarto gol después de que el balón pegara en su capitán pero de nuevo entró el VAR y tras ser revisado el colegiado invalidó el tanto por fuera de juego. El Barcelona siguió intentando encerrar a los italianos pero no fueron capaces de derribar su defensa. La delantera blaugrana lo intentaba desde todos los puntos pero Messi y Griezmann no encontraban la portería. En los últimos cuatro minutos añadidos se marchó Cristiano, autor de los dos goles de penalti. El encuentro terminó con un Barcelona con el mismo ritmo del primer tiempo y sin poder estrenar el marcador.

Messi derrotado en el terreno de juego. Fuente: Instagram/diariosport

Finaliza la última jornada de esta fase de grupos con la derrota del FC Barcelona frente a la Juventus de Turín que los clasifica como segundos de grupo. Con la Champions resuelta pero con sabor agridulce toca mirar a la Liga, dónde acumulan preocupantes derrotas, la última en Cádiz. El club azulgrana buscará el domingo una deseada victoria ante el Levante quiénes lucharán por llevarse el partido para alejarse del descenso.