María del Rocío Salvador: «Hay que ser muy autodidacta y buscarse las habichuelas»

El equipo de Voz Nueva ha tenido el placer de entrevistar a María del Rocío Salvador Casanova, estudiante de Diseño de Moda en la Escuela de Arte de Granada. Ella nos cuenta de primera mano sus experiencias y, además, ofrece varios consejos para aquellos que estén planteándose cursar estos estudios.

¿Qué fue lo que te impulsó a elegir la carrera de Diseño de Moda?

Mi amor por la moda, desde mi infancia. Me encanta la ropa desde que tengo uso de razón y siempre he sido una chica creativa e imaginativa. Mi madre de pequeña me decía mucho: “De mayor puedes estudiar Diseño de Moda” y yo lo veía como un sueño.

Fui creciendo y la sociedad te hace ver esta profesión como algo imposible de cumplir. Me planteé muchas carreras, pero ninguna me llamaba tanto la atención como para dedicarle cuatro años de mi vida. Siempre tenía Diseño de Moda en la cabeza, así que en 1º de bachillerato decidí darle una oportunidad a esta carrera. Investigué mucho acerca de mi carrera descubriendo así lo que se estudiaba en ella y los centros públicos donde podría cursarla.

Estaba convencida de que era lo que quería estudiar. Por lo que en clase cuando me preguntaba, tanto compañeros como profesores, les decía que quería ser diseñadora de moda. Muchos profesores no apoyaron mi decisión y me decían cosas como “no tienes claro lo que quieres”, “en Diseño también vas a tener que estudiar”. Incluso la orientadora me dijo delante de toda la clase que “no es una carrera, es un módulo”. Muchos de mis compañeros tampoco veían más allá y menospreciaban mi carrera. De hecho, una compañera me dijo: “Eso no es realista. Búscate algo que sea realista. Por eso yo voy a estudiar psicología”.

Yo, que siempre he creído mucho en mí, tenía clarísima mi decisión y, además, contaba con el apoyo de mi familia. Luché por ello y me inscribí a las Pruebas de Acceso, para estos estudios son obligatorias, no hace falta hacer selectividad. Tuve un inconveniente: me quedaron tres asignaturas en junio. Sin embargo, se pudo solucionar ya que existe una prueba equivalente al bachillerato la cual aprobé y me dio acceso a la prueba definitiva.

Mi consejo para la prueba es: confía en ti y en tus conocimientos. No mires el examen de nadie. Solo concéntrate en el tuyo y da lo mejor de ti. Llévate todos los materiales que te pidan y los que te resulten más cómodos para crear y ¡a por todas!

Fuente: Fotografía del Instagram de María del Rocío Salvador.

¿Cómo te habías imaginado la carrera?

Sinceramente, no me había imaginado nada en específico, pero me la esperada bastante trabajosa y es justo así como ha sido.

¿Consideras que es más bien una carrera teórica o práctica?

Está considerada teórico-práctica, aunque es más práctica que teórica.

¿Realizáis prácticas en algún taller de diseño o similar?

Sí. Excepto las asignaturas teóricas, las prácticas se dan en talleres: de dibujo, de patronaje y confección, de informática… Sí, también se da informática.

¿Cómo ha afectado las clases online a tu carrera?

Ha afectado a mis prácticas externas. Estaba en Madrid super contenta de prácticas con Leyre Valiente y me tuve que volver a mi pueblo a acabarlas desde casa.

A lo largo de la carrera habrás tenido que coser, hacer patrones… ¿La universidad te facilita parte del material o el equipo necesario?

No. Todos los materiales te los tienes que costear tú. Al estudiar en la pública, la Escuela de Arte de Granada no me exigía materiales excesivamente caros, excepto en las asignaturas de dibujo que sí se utilizan buenos materiales. Al fin y al cabo es una inversión, pues los vas a usar mucho en toda la carrera.

Sí es cierto, que en el aula de patronaje nos dejaban usar reglas, hilos, aunque no había una gran diversidad, y en algún caso papel si había.

María del Rocío Casanova junto a la modelo con su diseño en la pasarela Fortuny de 2019. Fuente: Fotografía de Fermín Rodríguez para Ideal.

¿Crees que te han preparado adecuadamente para dar el salto al mundo laboral?

Creo que nunca se está del todo preparado. Es una carrera en la que hay que ser muy autodidacta y «buscarse las habichuelas» lo mejor que puedas. Siempre confía en ti y en tus conocimientos.

¿Cuáles son las opciones laborales que más se plantean al finalizar la carrera?

Hay más de las que se pueden imaginar, pero las más promocionadas son: diseñador de moda, crear colecciones por temporadas, pret a porter, etc; diseñador de vestuario de espectáculo, es muy diferente a la anterior; diseñador de complementos o zapatos, estilista, patronista… Hasta incluso especializarnos en algún material, como el cuero, para trabajarlo.

¿Animarías a otra persona que esté indecisa a elegir esta carrera? ¿Qué le dirías?

Primero de todo, infórmate lo máximo posible de cada una de tus propuestas para aclararte y que después no haya sorpresas, pues mucha gente se quita de carreras porque no se ha informado lo suficiente acerca de ellas. Si eres una persona creativa a la que le apasiona el diseño y la moda claramente esta es tu carrera. Tienes que saber que vas a tener que trabajar mucho y dedicarle muchas horas, pero si te gusta este mundo va a ser toda una inversión. La moda no es fácil y aunque haya algunos profesores no tan buenos y asignaturas no tan apetecibles, como en todos lados, con esfuerzo y ganas lograrás superar todos estos obstáculos.

Toni Enríquez: «con Nouménico queremos transmitir unos valores, amor al arte»

Un proyecto innovador, creatividad, emprendimiento y trabajo duro son los ingredientes de la fórmula que da vida a Nouménico: una firma de moda nacida en el corazón de la Mancha que llega pisando fuerte. Detrás de bambalinas, entrevistamos a Toni Enríquez y Raúl Valencia, los padres de la criatura.

Toni, la parte más creativa, lleva toda su vida dedicándose a la moda. “Empecé en cuanto supe dibujar, el dibujo está muy presente en mi ADN”, asegura. Con un grado formativo de patronaje y confección cursado en Sevilla, cogió su carpeta llena de ideas y llamó a las puertas del estudio de Victorio & Lucchino. De su mano aprendió y conoció Mercedes Benz Fashion Week. Después, estudió la carrera de diseño de moda y realizó sus prácticas con la firma Devota & Lomba. Nombres como Lola Li o Sonia Olla también resuenan en su trayectoria. Tras colaboraciones vistiendo al coro y a la orquesta nacional del Teatro Real, a la Reina Letizia, o llevando sus diseños a pasarelas en Nueva York, consiguió pulirse y conocer de cerca cómo era el día a día de un diseñador. En ese momento, decidió tomar las riendas de su propia carrera.

Raúl, el lado más empresarial, es arquitecto de formación. Estudió en la Universidad Politécnica y fue becario en la biblioteca del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Allí pudo desarrollar todo su interés por el mundo audiovisual a través de la serie documental El arquitecto enseña su obra. Tiempo después, se ha posicionado como el responsable de content marketing para la empresa Zankyou Weddings.

Raúl Valencia y Toni Enríquez, creadores de Nouménico. Fuente: Laura Ruiz Rodríguez

Elegir Ciudad Real como sede tampoco es casualidad. El boca a boca ha sido fundamental para que Nouménico pueda hacerse un hueco en el mercado y el tamaño de la ciudad es un factor determinante. Además, es el punto neurálgico entre Madrid y Córdoba, lugares muy vinculados a ambos. Como cuenta Raúl, “no todo pasa en la capital de España. En el mundo de las provincias, para emprender, hay muchas oportunidades. Ciudad Real reúne todas las características donde montar un espacio para trabajar”.

El objetivo de emprender con un proyecto propio es lo que lleva a la creación de Nouménico. Tras este nombre con tanta sonoridad se encierra un potente significado: “es un término filosófico que describe la belleza que hay más allá de la forma física de un objeto, independiente a los sentidos. Esto se traslada a la mujer, que es bella por lo que desprende independientemente de su talla o aspecto”. En definitiva, concluye Toni, “Nouménico resalta el aura”.

Que la mujer se sienta segura y empoderada es el objetivo que persiguen con sus prendas, que ambos describen como “relajadas, divertidas y funcionales”. Para ellos, la mujer Nouménico tiene sensibilidad con lo que le rodea, inquietud por la cultura y el arte, “se siente viva”.

Con su colección cápsula Luchadoras aportan su granito de arena a la lucha contra el cáncer de mama y dan cuenta de su responsabilidad como diseñadores para hacer ver que la diferencia es bella y que “el aura no se mutila, sigue siendo la misma”.

Según Toni, Nouménico es “una declaración de intenciones, un sinónimo de singularidad. Hay todo un universo detrás”. Pretenden que cualquiera que conozca la firma por primera vez piense: “estos chicos tienen algo que decir”, y, realmente, tienen mucho.

Cualquier momento es bueno para crear, siempre están enchufados al universo Nouménico, porque al fin y al cabo “un artista no deja de ser artista en ningún momento de su vida”. Además, apunta Toni que “las ideas se cuecen en cualquier sitio. Hoy en día la inspiración sale de la calle, de las personas. Si quieres que alguien se ponga tu ropa, tienes que salir, coger una libreta y observar a la gente”.

Es innegable la conexión entre arquitectura y moda. Raúl asegura: “el patronaje es equilibrio, proporciones, cálculos… que luego se trasladan al diseño. Se parecen incluso en la función: ambas protegen de las inclemencias exteriores y dan cobijo”. Sus referencias artísticas se inspiran en la Escuela Bauhaus, Mondrian o van der Rohe, aunque no descartan que evolucionen con el paso del tiempo.

Algunos productos en el atelier de Nouménico. Fuente: Laura Ruiz Rodríguez.

El proceso de fabricación de las prendas, con las blusas femeninas como producto estrella, es puramente artesanal, desde los botones hasta la última puntada en las etiquetas. Esto supone “una continua evolución y aprendizaje para que los tiempos se hagan cada vez más rentables”. La fabricación propia de los estampados surge tras observar las limitaciones de una industria orientada hacia lo que la gente demanda. Por eso, han conseguido idear una manera de estampar completamente artesanal con calidad industrial, que permite una personalización completa para el cliente y se traduce en una gran variedad de oferta. “No contábamos con una gran inversión, pero sí teníamos una cosa que vale oro, y es el tiempo para dedicárselo”, confiesan.

Selección de blusas y pendientes Nouménico. Fuentes: Instagram Nouménico/ Instagram mariop_portrait.

De cara al futuro, pretenden que la marca crezca sin perder ni un ápice de artesanía o mimo en las prendas, y se plantean ampliar con línea de vestidos, accesorios o camisería de hombre.

Por último, y a modo de consejo para jóvenes emprendedores como ellos, señalan algunos aspectos fundamentales: “tener un concepto muy definido de lo que se quiere hacer, encontrar la manera de que llegue al público y saber cómo se traduce todo eso a números, conociendo la realidad y sabiendo que los principios siempre son duros”.

Todo esto y mucho más en su página web: NOUMÉNICO – Slow Fashion hecho en España – Nouménico (noumenico.es)