El diccionario de bolsillo para hablar en reguetón

El reguetón, ese género musical amado por muchos y odiado por otros tantos, casi a partes iguales. Cantado a pleno pulmón y bailado hasta el suelo o siendo saltado con desgana entre las listas de reproducción. Seas de los primeros o de los segundos, es altamente probable que en más de una ocasión te hayas topado de frente con alguna de sus curiosas expresiones. Llegados a este punto puedes optar por dos vías: seguir cantándolas sin tener del todo claro qué estás diciendo o convertirte en todo un experto leyendo este práctico diccionario de bolsillo

En cuestión de léxico, Karol G se coronó como una de las reinas del reguetón llegando a crear casi un idioma propio con su famoso tema Bichota. En apenas un minuto de canción irrumpen en escena los términos roncar, al garete, piquete, fulletiao y jeepeta.

Descifrar este acertijo de dos estrofas y un estribillo es sencillo teniendo en cuenta que con roncar, lejos de referirse a la hora de la siesta, quiere decir alardear, presumir de algo.

Al garete, también se transforma radicalmente cuando suena reguetón y pasa a significar actuar sin pensar, de manera libre y descontrolada. Fulletiao y jeepeta son en esencia evoluciones del inglés full, lleno; y Jeep, la popular marca de vehículos todoterreno. El piquete, también conocido internacionalmente como flow es una actitud que denota estilo, autenticidad o rollo, en la jerga juvenil.

El abanico es tan amplio que hay cabida, incluso, para una gran variedad de sinónimos. Roncar es equiparable a frontear para denotar una actitud de superioridad o, coloquialmente, vacilar. Además, para referirse a pasar el rato con amigos, conocidos como panas, parceros al más puro estilo Maluma, o el combo, los reguetoneros no escatiman en absoluto. Janguear o parisear derivados del inglés hang out, salir, y party o pari, fiesta; rumbear, gozadera o al garete, que es un término polisémico, para cuando no existe hora de llegada, son solo cuatro ejemplos de todos los que ofrece el género.

Andar arrebatao admite también más de un significado, entre ellos, arriesgarse o encontrarse bajo el efecto de las drogas.

Un tema recurrente en las canciones de reguetón es la demostración de poderío económico. En el sector no se habla de dinero, sino de lana, y a las joyas o al brillo se les conoce con la expresión blin blin. Además, la jeepeta no es el único automóvil que aparece en escena, es habitual escuchar hablar de la marca de coches Lamborghini como lambo. Anuel AA, Jhay Cortez y J. Balvin cantaban incluso: “no hay excusa, gasté 30 mil en la medusa” en alusión al símbolo con el que se reconoce a la marca Versace.

En otra categoría se agrupan todas las expresiones para designar emociones y actitudes. Mientras que ser picky o quisquilloso, o un feca, evolución de fake, mentira, no es precisamente un halago, en el lado opuesto, artistas como Rosalía acuñan de cora, acortamiento de de corazón. Otros, como Bad Gyal presumen de ser los más pegaos -famosos- en la industria o de pichear o ignorar a alguien descaradamente, como Bad Bunny en Yo perreo sola.

Karol G y Nicky Minaj también dejaban aflorar sus sentimientos titulando una de sus canciones más famosas como tusa, palabra que se ha convertido en todo un misterio y que ellas mismas se han visto obligadas a explicar ante la incertidumbre de sus seguidores. Realmente la tusa es la sensación de despecho hacia un antiguo amor difícil de olvidar. En esta línea, aparece el verbo celar, tener celos.

Derivando hacia un lenguaje más callejero es frecuente escuchar términos como motora, extendida principalmente por Morad para referirse a una motocicleta; perreo, la manera de bailar reguetón o yales, sinónimo de mujeres y que ha llegado a ese punto tras haber pasado por girl y gyal. Chambear y jalar pueden incluirse en este grupo y describen las acciones de cargar y disparar una pistola.

Son también curiosas palabras como bellaquear, para designar deseo sexual o mamarre, acuñado por Guaynaa como clímax de una fiesta e imposible de leer sin cantarlo mentalmente para los verdaderos amantes del reguetón. Safaera, que apareció para quedarse, puede interpretarse como reacción ante algo asombroso, o vaina que significa, simplemente, cosa.

A partir de ahora, ya estás totalmente preparado para identificar de lejos a los fecas que no aman de cora el reguetón y frontear de piquete y de ser el más pegao con tu combo cuando salgas a janguear. Como diría Don Omar: “Perreo pa’ los nenes, perreo pa’ las nenas”.