Billie Eilish hace a sus fans Happier than ever

La cantante estadounidense sorprendía a sus fans el pasado 26 de abril con un breve adelanto de su siguiente álbum: Happier than ever («más feliz que nunca»), a la venta el próximo 30 de julio. Junto a éste, Your Power, el segundo single del mismo y disponible a partir de este jueves 29 de abril en todas las plataformas.
Billie Eilish en los Grammys de 2021 Fuente: Los40Chile

«When I’m away from you, I’m happier than ever», sólo 15 segundos le bastaron a la cantante para hacerse viral. Y es que Billie Eilish ya avisó por redes sociales que había proyectos nuevos en camino: «Os he hecho un maldito álbum. No lanzaré el disco si seguís haciendo bromas sobre mi pelo. Tengo pensado cambiarlo después del estreno del documental y ese será el final de una era y el inicio de otra». En el documental The World’s a little blurry, estrenado el pasado 23 de abril, ya anunciaba este segundo álbum en una conversación con su hermano y productor Finneas, además de varios acordes del segundo single.

«Ese será el final de una era y el principio de otra»

Billie Eilish

Sin embargo, los fans no han tenido que esperar mucho para poder conocer el contenido entero de la canción. La joven estadounidense lanzaba este jueves 29 de abril el vídeo musical de Your Power. En él, muestra un look totalmente distinto al de costumbre, dejando atrás la ropa oscura y el pelo con mechas verdes, para optar por un pelo teñido totalmente rubio y un conjunto gris. Para esta ocasión, Eilish vuelve a convertirse directora, apareciendo sentada en medio de una montaña y siendo asfixiada por una serpiente. Con ello, trata de demostrar metafóricamente el sentimiento de ansiedad presente en la letra, y tener cuidado con el poder que tienen ciertas personas, ya que pueden decepcionarte en cualquier momento. A esto, le acompaña su voz tan característica y los acordes de una guitarra, algo poco usual con respecto al primer disco.

Este cambio radical no sólo se observa en el single, sino en la portada del álbum, a la venta a finales de verano de este mismo año. En este, la californiana ha pasado de una estética y diseño completamente negro y casi demoníaco, propio del primer álbum When we all fall fall asleep, where do we go?; a otro totalmente claro y suave, con tonos cálidos y con pequeñas lágrimas, como si de un ángel se tratase. «Esta es la cosa favorita que jamás he creado y estoy muy emocionada, nerviosa y deseando que lo escuchen. No puedo ni expresarlo. Nunca sentí tanto amor por un proyecto» confesaba la cantante en las redes sociales.

Portadas del primer y segundo álbum de Billie Eilish Fuente: twitter @LoveloveVal

Además del vídeo y la portada, Eilish subía a sus stories de Instagram los distintos nombres de las canciones del nuevo álbum. Con un total de 16, ya conocemos Your power, my future y Therefore I am, consiguiendo esta última más de 367 millones de reproducciones en Spotify y más 155 millones de visitas en YouTube el pasado 2020. «Es exactamente como lo quiero. No hay una canción o una parte de la canción que me gustaría que fuese de una manera u otra, me gustaría que fuese como ya es” confesaba la cantante. No obstante, resulta llamativo que su último éxito Lo vas a olvidar, junto a Rosalía, no aparece en el mismo.

Track list Fuente: Instagram @billieeilish

Y por si esto quedaba aquí, la cantante publicará el próximo 11 de mayo su primer libro, cuyo título coincide con su propio nombre y apellido. En él, además de su biografía, retrata mediante fotos, los distintos conciertos, el backstage y estudio de grabación antes de que la pandemia le obligara a cancelar su gira. En definitiva, cómo ha cambiado su vida en menos de un año gracias al boom del primer álbum.

En suma, la nueva era de Billie Eilish. Una nueva etapa, en la que tendremos que esperar hasta el 30 de julio para poder disfrutarla en su totalidad. Aún así, lo que sí tenemos claro es que la cantante está más feliz que nunca.

Historia del Arte con nombre de Mujer

Historia del arte con nombre de mujer. Así titula el escritor, profesor e historiador del arte sevillano, Manuel Jesús Roldán (1980), su nuevo libro.

El pasado mes de octubre, la editorial hispalense El Paseo, lanzaba al mercado esta «pequeña enciclopedia del arte femenino» que hace un recorrido por toda la historia del arte, desde el mundo antiguo hasta el S.XX, en el que abarca gran cantidad de obras de ciento veinticinco mujeres artistas, tanto pintoras como escultoras y fotógrafas.

Manuel Jesús Roldán. Fuente: ABCdesevilla (Pasión en Sevilla)

La mayoría de los manuales y libros de historia del arte cuentan con una extensa presencia de artistas masculinos, lo que plantea las siguientes cuestiones: ¿Por qué no aparecen las mujeres en los libros de Historia del Arte? ¿Es que no había mujeres artistas o, simplemente, no triunfaron?

El viernes 20 de noviembre, en un directo desde su cuenta de Instagram, Manuel Jesús Roldán respondió a todas estas preguntas y a muchas más en la presentación de su libro, que a su vez daba presencialmente a sus alumnos de bachillerato del IES Albero.

El escritor afirma que la ausencia de la presencia femenina en la Historia del Arte no se debe a la falta de éxito que estas cosecharon en su momento ya que, por ejemplo, la sevillana Luisa Roldán (1652-1704), más conocida como «La Roldana», escultora de cámara del rey Carlos II y de Felipe V, y la francesa Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun (1755-1842), que según el autor «alcanzó la mayor popularidad y prestigio de la Francia del S.XVIII», fueron conocidas y recibieron retribución por sus obras. Se podría decir entonces que el silencio que sufrieron las artistas fue posterior a ellas.

Desposorios místicos de Santa Catalina de Luisa Roldán. Fuente: El País
Autorretrato (1782) de Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun. Fuente: The National Gallery

Roldán reconoce como principales culpables de esta omisión a los académicos del siglo XIX, quienes llevaron a cabo una elección de obras únicamente masculinas. Esta selección coincide con la creación de los museos y de los grandes manuales de historia del arte, lo que hace que este gusto excepcionalmente masculino lleve al olvido a tantas artistas femeninas. Además, el siglo XIX fue una época en el que la mujer estuvo especialmente relegada al ámbito doméstico, lo que la limitó y apartó del mundo artístico. Aún así, numerosas mujeres se dedicaron al arte en estos años. Entre ellas pintoras como Amalia Lindegren (1814-1891) o Julia Alcayde Montoya (1855-1939), fotógrafas como Julia Margaret Cameron (1815-1879) o Gertrude Käsebier (1842-1934) y escultoras como Camille Claudel (1864-1943).

Fotografía I wait (1872) de Julia Margaret Cameron. Fuente: El Cuadro del Día

Por otra parte, las mujeres que se dedicaban al arte se enfrentaban a una mayor serie de trabas que los hombres. Las mujeres debían representar detalles anecdóticos (bodegones, camafeos, floreros…) ya que una gran cantidad de temas estaban prohibidos para ellas, juzgando así sus obras como «arte menor».

Asimismo, la hegemonía masculina, que las limitaba al hogar y a la familia, también hacía que se las consideraran mujeres indecorosas e indecentes por el hecho de trabajar. Esto último podría explicar la existencia de tantos autorretratos femeninos, ya que era la manera que tenían de reivindicar y dignificar su imagen. También a la hora de historiar a las artistas, sus obras han sido infravaloradas con respecto a su vida personal, dándole más importancia al «cotilleo» que a la producción y calidad de sus obras. Un claro ejemplo es Rosa Bonheur (1822-1899), más conocida por su orientación sexual que por sus logros y creaciones. Similar es el caso de Tamara de Lempicka (1898-1980), cuya adicción a la cocaína y bisexualidad acaparaban más la atención que su implicación en el Art Decó.

Feria de Caballos de Rosa Bonheur. Fuente: El Cuadro del Día
Autorretrato en un Bugatti verde de Tamara de Lempicka. Fuente: Grada Archivo

Actualmente, mantenemos los esquemas de los manuales y libros de Historia del Arte que nacieron en el siglo XIX. Además, los museos siguen sin exponer a gran cantidad de artistas cuyo valor y cualidad es similar a la de los artistas masculinos que si se encuentran entre sus paredes, perpetuando de esta manera la omisión del arte femenino y mostrando una realidad histórica incompleta.

Hoy por hoy, hay muchos cambios por los que luchar y Manuel Jesús Roldán con Historia del Arte con Nombre de Mujer se une a la batalla para hacer justicia por todas aquellas mujeres acalladas con el tiempo. Con este libro las valora y reconoce, abriéndoles el camino que se merecen. Como el autor dice «no porque fueran mujeres, sino porque eran grandes artistas».

Autorretrato (1908) de Gabriele Münter. Fuente: Historia Arte

«Se olvida con demasiada facilidad que una mujer puede ser una artista creativa por sí misma, con un talento real y original»

Gabriele Münter (1877-1962)