Belén Campuzano: «La moda es una forma de expresarte sin decir nada»

Hace unos días, nos pusimos en contacto con Belén, estudiante y diseñadora de moda. Belén es una joven sevillana que está finalizando sus estudios de moda en Sevilla. Su pasión es crear moda que sea impactante y llamativa. Aunque aún está empezando, nos ha sorprendido a todos con muchos de sus diseños. Entre ellos podemos encontrar desde trajes de flamenca asiáticos hasta mascarillas con estampados muy extravagantes. Podéis encontrar todos sus productos en su cuenta (@bln____). Belén acepta nuestra entrevista encantada y tenemos el placer de que nos cuente mucho más sobre ella. 

Cuéntanos un poco sobre ti, ¿cómo definirías tu estilo?

Sinceramente, pienso que no tengo un estilo marcado. Me guío realmente por todo lo que veo y me gusta. Podría decirse que voy por épocas. Igual que un día puedo hacerte una cosa muy arreglada, otro día puedo hacer algo informal. Me gusta la mezcla de estilos.

¿De dónde viene tu pasión por la moda?

De mi madre. Mi madre siempre ha sido costurera y siempre la he observado. Ella realmente en sí no sigue tanto la moda, pero pienso que lo llevo un poco en la sangre gracias a ella.

¿Qué significa para ti ser estudiante y diseñadora de moda?

Pienso que la moda es una forma de expresar sin decir nada. A través de la moda he descubierto que no todos siguen las normas. Yo, al ser una persona bastante liberal, me ha hecho sentirme bien el hecho de poder hacer libres a otras personas.

¿Qué te inspira a la hora de crear?

A la hora de yo vestirme, me dejo llevar por cómo me sienta ese día. Cuando estoy triste visto muy apagada, pero cuando estoy feliz suelo llevar colores muy vivos. Pues a la hora de crear me pasa igual. Tengo la mala costumbre de ir cogiendo ideas de aquí y allá sin tener un punto de inspiración fijo.

¿Tienes algún referente?

Sinceramente, no. No tengo a nadie a quien seguir. Lo que me gusta de cada diseñador lo exprimo, pero no tengo un ídolo por así decirlo.

De tus creaciones, ¿cuál es la que más significado tiene para ti?

Durante mi carrera, me obligaron a hacer un traje de flamenca. Como esta idea no me gustaba, hice la forma del traje de flamenca, pero lo inspiré en el mundo asiático. Siempre me han preguntado si lo vendería, pero nunca he podido porque lo tengo como idealizado.

Hemos visto que durante la pandemia has estado haciendo mascarillas de diferentes diseños, ¿qué te motivó a hacer ese proyecto?

Lo que realmente me motivó fue no poder trabajar y decir “¿qué hago?”. Me impulsó el hecho de que mi madre, que es costurera, se puso a hacer mascarillas para algunas ONG y entonces decidí sacar algo de rentabilidad a esta situación.

¿A qué público quieres dirigir tus creaciones?

Pienso que con la edad que tengo puedo llegar sobre todo a un público joven, pero estoy abierta a todo. Hago ropa para todos los géneros y para todas las edades, pero suelo llegar más a gente joven.

¿Qué piensas sobre la moda española actual?

La moda española ha evolucionado mucho. Creo que, por ejemplo, la moda sevillana se ha quedado un poco estancada en el tópico sevillano de camisas y pantalones ajustados. Pero, veo que España ha abierto su abanico con diseñadores como Palomo Spain. 

¿Qué prenda no puede faltar en el armario de Belén?

Estoy obsesionada con los botines. Ahora estoy enamorada del chandal y los complementos como los gorros. Lo que no vas a encontrar nunca en mi armario son tacones, no me gusta sentirme tan alta.

¿A qué famoso te gustaría vestir?

No sabría decirte. No me gusta tener que seguir a los famosos, me gustaría destacar por mí misma y no tener que depender de nadie más.

¿Cuáles son tus planes de futuro?

En un futuro, me gustaría meterme más en el mundo online, tener mi propia página web. Si todo fuese bien, aunque sea muy difícil, crearía una gran empresa textil con varios talleres que trabajasen para mi marca.

La ACME fomenta la importancia de la moda nacional con el manifiesto de moda de autor española

Más de 90 firmas reivindican la tradición artesanal de la moda nacional. Además, abogan por la calidad de los tejidos hechos a mano y que respetan al medio ambiente

La Asociación Creadores de Moda de España (ACME), que está formada por las 74 principales marcas de moda del país, fomenta los valores del diseño de moda de autor Made in Spain con un manifiesto. Tal manifiesto tiene origen en la organización de Madrid es Moda en septiembre y ha tomado forma hace apenas unos días. Más de 90 firmas han decidido reivindicar con este documento la tradición artesanal de la moda nacional. Además, abogan por la calidad de los tejidos hechos a mano y que respetan al medio ambiente, desarrollando así una producción y consumo responsables unidos al fast fashion.

El estudio de Malne. Foto: Vogue / ACME

“Si algo nos ha enseñado la situación actual y la crisis derivada de la Covid-19 es la necesidad de apostar por un mundo más amable y respetuoso”, explica ACME mediante un comunicado. “Ahora, más que nunca, tenemos la necesidad como sector de sacar a relucir todo el entramado que se esconde detrás de cada de las creaciones de los diseñadores españoles”, declara la asociación.

Cosiendo una prenda colocada en un maniquí. Foto: modaes.es

Asimismo, añade que “España es uno de los pocos países europeos que conservan un importante tejido artesanal compuesto de pequeñas y medianas empresas que acumulan el conocimiento de muchas generaciones de artesanos” con los que “el sector de la moda de autor trabaja mano a mano”, “garantizando que no se pierdan los oficios, que esa industria artesanal se mantenga viva y adquiera un nuevo valor en pleno siglo XXI, creando un concepto único de artesanía contemporánea”.

“Cómo compramos y qué compramos son factores clave para poder generar un cambio que ayude a mantener viva una industria de gran relevancia, que genera riqueza y preserva nuestro patrimonio cultural” se aclara desde ACME.

Cortando un patrón. Foto: fashionunited.es / ACME

Sobresalen la “legitimidad histórica, legado cultural, altas artesanías, creatividad, mano de obra cualificada, sostenibilidad y compromiso, con los oficios y con el entorno”, los cuales “son algunos de los valores inherentes a la moda española de autor que se reivindican  en este manifiesto”, con el que la moda de autor pretende defender “la excelencia de su trabajo, así como recuperar la confianza del consumidor”.

De esta forma, se puede concluir en que la moda española destaca por el conocimiento artesanal que se transmite de generación a generación. Esto es clave para el patrimonio cultural español, al igual que la creatividad y su desarrollo. Por ello, es de suma importancia que este sector siga vivo en pleno siglo XXI y, además, con sus cualidades intactas.

Decorando un tejido a mano con pintura. Foto: fashionunited.es / ACME
Manifiesto de la moda de autor española

Este documento cuenta con los siguientes puntos:

  • Contribución de España para afianzar la historia de la moda contemporánea con diseñadores como Fortunity, Cristóbal Balenciaga, Pertegaz o Paco Rabanne.
  • Nacimiento de la moda de autor española desde la artesanía y el patrimonio cultural, conexos a oficios mundialmente admitidos.
  • La moda de autor española ayuda a recuperar e innovar los oficios artesanos más cualificados.
  • Este tipo de moda no tiene temporada concreta, sino que se caracteriza por prendas que pervivan en el tiempo.
  • Preferencia por producciones cortas y elaboradas en proximidad, teniendo en cuenta la calidad y durabilidad de los materiales. Así, se apuesta por la sostenibilidad.
  • Ofrece puestos de trabajos, honrando el estilo de vida en Europa.

Por estas razones, la moda de autor española se ha convertido en un ejemplo a seguir sobre el slow fashion internacional. A su vez, cuenta con las armas necesarias para llevar a cabo una moda ética y responsable.

María Chapél: “Que la gente siga apoyando estos sectores, que se siga fomentando el arte”

Una mañana de octubre, decidimos ponernos en contacto con María Capilla, de nombre artístico María Chapél: una joven onubense de 22 años que se graduó en Bellas Artes y, ahora, vende sus propios productos artesanos en su cuenta de Instagram (@mariachapel). Ella acepta nuestra propuesta con gran amabilidad y entusiasmo. Encendemos la grabadora, nos disponemos a preguntar y ella contesta con una magnífica naturalidad.

Comencemos por tu pasión artística, ¿siempre te interesaste por el arte? Cuéntanos un poco sobre tu infancia y tu adolescencia.

Pues yo diría que sí. Desde que tengo memoria, siempre me ha gustado todo lo relacionado con el arte. Recuerdo que en el colegio lo que más me gustaba era plástica. Más tarde, me planteé si hacerlo como algo que podría ser mi futuro trabajo. Finalmente lo hice.

¿Por qué comenzaste a hacer encargos?

Empecé a hacer encargos por darme a conocer de alguna manera y para intentar fomentar el arte así. Así que, era algo en lo que yo invertía mi tiempo libre y, pues, me iba dando un poco a conocer. También me creé Instagram y me ha servido para darme a conocer también de forma muy fácil y muy cómoda.

¿Cómo surgió la idea de fabricar tus propios pendientes?

Pues la idea de hacer pendientes empezó en el cuarto curso de la carrera, porque yo elegí una asignatura que era cerámica. Como proyecto final, teníamos que hacer algo por nuestra cuenta y yo escogí el diseño de joyas. Hice varios pares de diseños, me gustó el resultado y mucha gente me pidió que los vendiera. Así que, al final, conseguí venderlos todos en la facultad y la idea nació ahí. Después, durante el confinamiento, se me ocurrió que podía empezar a hacer más pendientes de una forma diferente porque no tenía horno. Era algo que comenzó como simplemente hacer pendientes para mí, pero que finalmente se convirtió en otra forma de vender y promocionar arte.

¿Cómo pasaste de vender ilustraciones a vender pendientes?

Realmente, nunca he pasado de vender ilustraciones a vender pendientes, vendo los dos simultáneamente. Si a alguien le interesa una ilustración o un encargo personalizado, me lo puede pedir, y si a alguien le gusta alguno de los diseños que yo voy poniendo por Instagram, pues también me los puede comprar. Son dos tipos de productos que hago y a la persona le interesa el que quiera y puede elegir.

¿Cómo se fabrican estos pendientes?

Pues estos pendientes están hechos con un material que se llama fimo o arcilla polimérica. Es parecido a la plastilina, pero se seca y se cuece en horno. Le puedes dar la forma que tú quieras y modificarlo las veces que tú quieras antes de cocerlo. Es un material que se utiliza bastante en manualidades. Los pendientes están hechos a mano: hago los diseños, corto la forma y le hago los relieves o cualquier decoración que haya pensado. La base de los pendientes los compro por internet, al igual que los tornillos. El resto es todo artesanal y hecho a mano.

https://www.instagram.com/p/CGxPdK9lxuJ/?igshid=1df69m11ykurj

¿De qué forma ha afectado la COVID-19 a tus ventas?

Yo empecé a poner a la venta los pendientes después del confinamiento. La situación tampoco ha afectado mucho a mis ventas, porque la gente interesada me contacta por Instagram y yo hago los envíos por correo. No hay ningún tipo de dificultad en el proceso ni en la venta, todo es a través de las redes sociales.

Para finalizar, ¿qué expectativas de futuro tienes para tu negocio?

Me gustaría seguir vendiendo los trabajos que haga, que la gente siga apoyando estos sectores, que se siga fomentando el arte. Y bueno, si en un futuro quiero llegar a más en este negocio y emprender, pues me gustaría ser capaz de hacerlo. Pero, de momento, simplemente quiero seguir viendo si la gente está interesada en el producto o si quiere otro tipo de diseño, otro tipo de estilo o material… Ver cómo va avanzando.

https://www.instagram.com/p/CG7eYNHl5he/?igshid=1j63ae9kihkjf

Tendencias otoño-invierno 2020/2021

Este invierno vamos a dejar a un lado la eterna pregunta “¿esta camisa queda bien con estos vaqueros?”. Nuestra apuesta segura van a ser los vestidos de cuello alto y manga larga. Los encontraremos tanto de terciopelo como de látex, además de llevar aberturas y diversos bordados.

Para estos meses, el vestido negro o long black dress ofrecerá una silueta más alargada, proporcionando así un look más discreto y modesto. En tiendas veremos vestidos de vuelo, con mangas anchas y distintas texturas que captarán las miradas de todos.

Vestido negro de Pull and Bear.

Regresan los pantalones de pana.

Los años 70 seguirán estando muy presentes en 2021 gracias a la vuelta de los pantalones de pana. Sirven para todos los estilos y preferencias, podremos encontrar tanto pantalones de pata de elefante, ajustados, tobilleros, de tiro alto o estilo mom.

Este tejido evitará que pasemos frío e, incluso, podremos combinar partes de abajo con chaquetas y cazadoras que permitan crear un total look de pana. Las tonalidades varían de las más oscuras a las más suaves, incluyendo el clásico nude propio de este tejido.

Pantalón de pana morado de Zara.

¿Faldas en invierno?

Por supuesto que sí, estos meses apostaremos por faldas denim, es decir, faldas vaqueras complementadas con cinturones, aberturas y otros elementos. Las faldas midi darán que hablar tanto si son de vuelo, que combinadas con un blazer son la mejor opción para ir a la oficina, como si son faldas ajustadas de punto, un tejido muy repetido durante este año.

Faldas midi denim. Fuente: instyle.es

Las faldas florales de primavera dan paso al cuero sintético. La versatilidad de esta prenda es cada vez mayor pudiendo vestirse tanto con jerséis de lana como con chaquetas de piel sintética para crear un total look.

No todo van a ser faldas a media pierna, las más atrevidas podrán vestir minifaldas al más puro estilo 90s, con pliegues, lisas o con cuadros que recuerdan a las colegialas. Estos looks pueden ir acompañados por colores más vivos en la parte superior y complementos pequeños pero que ayuden a marcar la diferencia.

Minifalda con estampado pata de gallo. Fuente: trendencias.com

Elige el abrigo perfecto.

La prenda esencial para soportar el frío durante el invierno es el abrigo. Esta temporada tendremos abrigos largos de colores claros, blancos y camel sobre todo, y de cuadros. Los estampados van a ser la guinda del pastel de un conjunto perfecto. Y no podemos dejar atrás los abrigos de pelo sintético o estilo borreguito, esta es una inversión de la que seguro no nos arrepentiremos.

Abrigo en tonos camel. Fuente: tredencias.com

Un poco de color.

Se presupone que el negro será uno de los colores más usados este invierno, pero es que con las piezas de cuero es un acierto asegurado. La nota de color la pondrán las prendas más llamativas en tonos rojos, amarillos, rosas y verdes. Si buscamos unos looks más neutros podemos apostar por tonos tierra y grises.

Imágenes de los desfiles de otoño-invierno 2020/2021 de Alberta Ferretti y Balenciaga. Fuente: vogue.es

El nuevo documental sobre Audrey Hepburn tiene fecha de estreno

Audrey Hepburn. Más que un icono parte de la pasión de la actriz por el ballet desde niña con imágenes inéditas de su vida hasta los testimonios de su hijo Sean y su nieta.

Audrey Kathleen Ruston nació el 4 de mayo de 1929 en Bruselas, Bélgica. Era la hija única del inglés Joseph Victor Anthony Ruston y de la baronesa Ella Van Heemstra. Durante su infancia, tuvo la oportunidad de viajar continuamente entre Bélgica, Inglaterra y los Países Bajos por el trabajo de su padre en una compañía de seguros. Finalmente, se establecieron en los Países Bajos intentando huir de la invasión nazi, según ella esta fue “la peor etapa de su vida”. En 1935, cuando ella tenía seis años, sus padres se divorciaron y, más tarde, su padre, simpatizante nazi, las abandonó.

Primera aparición de Hepburn en Givenchy, en 1954. Ganó el premio a la mejor actriz por Vacaciones en Roma.
Foto: Pinterest: Trendencias.com

La futura actriz estudió varios años en un conservatorio en Arnhem (Países Bajos). Allí descubrió su pasión y amor por el ballet y, aunque quería llegar a ser bailarina, su mala infancia por la vivencia de la Segunda Guerra Mundial y una mala alimentación acabaron con ese sueño al dañar su cuerpo y tuvo que elegir otra vocación. “Mi sueño era ser bailarina de ballet, pero me vi sumergida en el showbusiness”. De hecho, con 15 años, hizo algunas actuaciones de ballet en Francia y declaró que “era el mejor público que he tenido; no hacía ni un solo sonido al terminar mi actuación”.

Audrey Hepburn practicando ballet clásico.
Foto: Pinterest: Mundo Bailarinístico

Su primer papel protagónico fue en 1953 como la princesa Ann en Vacaciones en Roma junto a Gregory Peck, dirigida por Willian Wyler y guionizada por Dalton Trumbo, entre otros. Esta película la llevó a ganar un Oscar, un Globo de Oro y el BAFTA a la mejor actriz.

Años después, protagonizó numerosas películas que la llevaron a lo más alto de Hollywood como Sabrina (1954), Desayuno con diamantes (1961), My fair lady (1964) o Dos en la carretera (1967). Sin embargo, el papel favorito de la intérprete era el de la hermana Lucas en Historia de una monja (1959). Conoció a la protagonista real de esta historia, tenían mucho en común, lo que le hizo reflexionar y entregarse más a las labores humanitarias.

Hepburn como la hermana Lucas en Historia de una monja en 1959. Foto: El Correo de Andalucía

Por todos los logros que la hicieron exitosa y lo que significó tal mujer para la sociedad, se hará un documental sobre Audrey, dirigido por la cineasta y música Helena Coan y producida por los productores de Churchill o McQueen, se estrena el 30 de noviembre. Además, cuenta con un primer tráiler en el que puede apreciarse la vida de la actriz desde un punto de vista íntimo y personal.

Lo más relevante de la grabación son las entrevistas de su hijo Sean Hepburn-Ferrer y su nieta Emma Ferrer sobre la faceta más personal y desconocida de la intérprete británica, al igual que las imágenes reales de Hepburn que nunca habían salido a la luz. También, es importante la bailarina Alessandra Ferri quien es la encargada de dar a conocer la dedicación de la actriz como embajadora de UNICEF.

Audrey Hepburn en una de sus colaboraciones con UNICEF.
Foto: Pinterest: House Beautiful

En esta pieza cinematográfica colaboran grandes personajes del mundo de la moda como Clara Waight Keller, la cual aportará datos sobre la etapa de Audrey como musa de Givenchy y John Loring. A su vez, también contribuyen al proyecto el coreógrafo Wayne McGregor y la bailarina Francesca Hayward.

Audrey Hepburn posando para publicitar Desayuno con diamantes, en Nueva York, en 1961. Foto: Donaldson Collection / Michael / Le Monde

Helena, la directora del documental, al lanzar un avance de la película, expresó que “la danza magnifica el panorama emocional de Audrey y aporta un mayor sentido de drama y teatro a la película, así como un rico lenguaje visual que aún no se ha utilizado en documentales”. Igualmente, la narradora que se puede escuchar en el tráiler revela que “el mayor secreto que aún no se sabe sobre Audrey, es que ella solo quería ser amada”.

Audrey Hepburn posando para publicitar Sabrina, en 1953. Foto: Bud Fraker / Twitter: @SoAudreyHepburn

La personalidad y el estilo de la actriz de Hollywood la llevaron a ser un icono de la moda y el cine del siglo XX. Tanto es así, que fue considerada como la tercera mayor leyenda femenina del cine estadounidense por American Film Institute.

Asimismo, también fue un ejemplo a seguir para todas las chicas de aquella época, incluso, a día de hoy, sigue siendo la inspiración de millones de mujeres. Por ello, este documental no sería el primero en hacer referencia a la vida de esta leyenda de Hollywood.

Se han escrito numerosas biografías sobre Hepburn, y en el año 2000, se estrenó una película sobre su vida titulada La vida de Audrey Hepburn. Esta grabación finaliza con imágenes reales de la intérprete en una de sus últimas colaboraciones con UNICEF antes de su muerte.

Ángeles Verano: “El traje de flamenca es una forma de hacer ver al resto mundo como se siente la mujer andaluza”

Interior del taller Ángeles Verano. Imagen: Claudia Fernández

Cinco y cuarto de la tarde. Ángeles nos recibe en la puerta de su estudio, situado en la calle Cuesta del Rosario, mientras despide a una de sus fieles clientas. A pesar de estar en plena crisis debido a la pandemia, en el taller se respira el ajetreo propio de un día normal, en el que las agujas y los hilos vuelan sin cesar. 

Por la ventana entra el sonido de una guitarra callejera, y rodeados de vestidos, estampados y volantes, Ángeles Verano, una de las diseñadoras más reputadas en el mundo de la moda flamenca, se sienta a conversar con nosotros para hablarnos sobre su trayectoria y sobre cómo está viviendo las consecuencias de la Covid.

Llevas más de dos décadas siendo una de las firmas punteras en el mundo de la moda flamenca, dinos, ¿cómo te sientes después de tanto tiempo?

Así es, el año pasado hice mi 25 aniversario, 26 años hizo el desfile de este año y la verdad es que ¿cómo me siento?, afortunada. Ahora mismo quizás no por el momento que estamos viviendo. El sector está francamente tocado y vemos que de momento esto no se va a recuperar porque no hay ferias, entonces no hay motivo para que la gente se compre un traje de flamenca. Pero hasta ahora, hasta el 27 de marzo de este año feliz, muy feliz porque he tenido la suerte de dedicarme a lo que me gusta, que es una pasión y no todo el mundo puede decir lo mismo.

¿Fue fácil abrirse camino en el mundo del diseño de moda? 

No, no fue fácil porque además, viví el momento justo en el que el traje de flamenca explosionó y se convirtió en moda. Antes del 94, los trajes eran todos iguales, no había tendencia de moda; la gente simplemente cambiaba los lazos del vestido o un volante arriba o abajo, pero no había moda ni tendencia, no se creaba cada año un estilo diferente. Entonces claro, llegamos un poco rompiendo muchos cánones establecidos dentro del mundo del traje de flamenca, que es un traje folclórico, no hay que olvidarlo; durante muchos años el traje no evolucionó, el traje era uno que tenía todo el mundo y lo que hacías era cambiarle los complementos y te lo ponías. 

Ángeles Verano.

Entonces, ¿era difícil innovar en esa época?

Muy difícil, era muy difícil. Yo empecé pintando mis propios tejidos, haciendo superposiciones de telas para crear exclusividad, me negaba a utilizar los tejidos clásicos que se habían utilizado siempre en la flamenca, precisamente por innovar… Bajé los talles de los diseños, eliminé las mangas de los vestidos, con lo que ya había trajes muy sexys y me atreví con muchas cosas. Llegué en un momento difícil en el que la gente me decía ¿pero cómo vas a intentar hacer esto en una cosa tan clásica?. ¡No tienes futuro! me decía mucha gente. Pero me lo propuse y dije voy a por todas y conseguí crear mi propio estilo; que la gente reconociese mis trajes por el ferial y que tuvieran unas características que a lo mejor no tenían los de antes, como la comodidad, la sutileza, la elegancia por encima de todo… y esas cosa pues me hicieron ir asentándome y conseguir lo que creo que he conseguido, que es pequeñito, pero ahí estoy.

En 1996 entraste al mundo de la moda flamenca tras ganar el premio a diseñadora novel en SIMOF, ¿en algún momento sentiste presión tras ganar el premio de no volver a superarte como lo hiciste en esa etapa?

Puedo decir que llevo 25 años poniéndome a mí misma mis niveles y que cada año digo imposible, el año que viene no voy a ser capaz de superarlo… y creo que lo he conseguido. No me preguntes cómo, creo que lo he conseguido, trabajando y siendo fiel a mi estilo y a mis principios, pero cada año he ido in crescendo. 

Hoy por hoy, este año que ha sido uno de los más importantes de mi vida, porque aunque ya había desfilado en solitario después de salir de SIMOF y antes de entrar en We Love, desfilé algunos años en solitario y entregando mi premio Flamenca con Arte, yo ya me había arriesgado a hacer cosas.  Pero como lo que yo he hecho este año tan importante, yo sola sin ninguna plataforma, solo con la ayuda de mi equipo y de la gente que ha querido participar en el evento, yo creo que ha sido un logro muy importante. Ha sido el mejor desfile de mi vida. Si me retirase mañana, podría decir que he conseguido todo lo que yo me había propuesto en este mundo de la moda flamenca.

Ruth Lorenzo recibiendo el premio Flamenca con Arte 2020. Fuente: angelesverano.com

¿Dirías entonces que ese premio te impulsó a seguir renovándote y superándote cada día?

Me hizo darme cuenta realmente primero, de qué es lo qué me gusta hacer, porque aunque trabajo otro tipo de ropa como las piezas de novia o de acompañante, que también es maravilloso y me encanta hacerlo, realmente yo sabía que mi pasión era la moda flamenca.  Aposté por esto al 100% e intenté defenderme y trabajar cada año por hacer que las mujeres quisieran renovarse y quisieran tener un vestido nuevo, y que hoy por hoy lo conserven como una reliquia, porque tengo clientas de hace veinte años que tienen sus trajes guardados y los consideran joyas, así que ¿qué mas podría pedir?

En tus desfiles siempre vemos modelos de edades muy diversas ¿A qué público en especial dirías que van dirigidos tus diseños?

Cuando me pongo a diseñar, generalmente, salvo con clientas de toda la vida, que ya conozco y me inspiran mucho con su personalidad, su físico, sus sentimientos, su manera de ser; a veces hago trajes pensados para cada una de ellas. Conociéndolas ya y sabiendo lo que quieren digo pues esta alternativa para este año, y me suelo equivocar poco. Me puedo equivocar claro, soy humana, pero suelo acertar mucho cuando diseño pensando en la persona que se lo va a poner.

Luego, también me permito la licencia de hacer lo que me da la gana. ¿Qué quiere decir? Que hay una parte de la colección que la hago pensando en mí. De hecho hay alguna colección mía que se llama así, Pensando en mí, otra Pensando en tÍ, otra Por amor al arte… hay unos títulos muy sugerentes. 

Además de crear piezas de estilo flamenco, también creas diseños de novia e invitada, ¿en qué encuentras la inspiración para crear estilos tan diferentes?

Mira pues llevo todos estos años sin hacer dos trajes iguales. Imagínate, a una media de 80 o 100 trajes al año, lo que mi cabeza ha dado ya de sí, para poder modificar un artículo que no debe de perder unas raíces auténticas. 

Pero, si es verdad que lo que más me puede inspirar a la hora de hacer un vestido no sólo es la persona que lo va a llevar, sino también el tejido. Depende de qué tipo de tela, la caída que tenga y la constitución que tenga, me permito un patronaje u otro, me permito una forma u otra. Son los tejidos. En realidad siempre he sido una investigadora de las telas, siempre me ha encantado hacer cosas imposibles. Pero es arriesgando mucho y con mucho trabajo y esmero.

También es muy importante la profesionalidad, sobre todo la que tengo con mi mano derecha, Aguasanta, que lleva conmigo toda la vida, y con ella es como que la miro y ya sabe lo que quiero hacer, antes tenía que pasarle bocetos, relaciones de composiciones de telas, etc. pero ya no, ya hay una conexión tan grande después de tantos años que ella ya sabe perfectamente lo que yo quiero llevar a cabo y con un buen equipo se consiguen cosas maravillosas.

¿Y cuánto has tardado en encontrar un equipo que te permita plasmar tus ideas en la tela?

Bueno, mi mano derecha, Aguasanta lleva conmigo veinte años, prácticamente, desde que empecé. Luego tengo otras personas que son rotativas, en función del trabajo que entra vienen a trabajar o no, y digamos que son más eventuales. Pero como fidelidad y mi mano derecha como tal, solo ella. 

A principios de este año presentaste tu última colección, Caminando entre volantes, íntegramente de diseño flamenco. ¿Cómo ha afectado la Covid a esta colección, teniendo en cuenta que el mercado de este sector está sobre todo destinado a ferias?

Ha sido una catástrofe. De hecho en el sector tenemos una manifestación en contra de todo esto porque no queremos ferias, lo que queremos son soluciones. Porque este es un sector que mueve muchísimas familias que dependen de esto y que nos hemos quedado prácticamente a cero. 

Entonces esta ha sido una campaña perdida, un año entero trabajando para nada, porque al final si no puedes lucir el vestido, para qué te lo vas a llevar ¿no?. Tengo mi clientela fiel que me ha respondido y me ha dicho no te preocupes, yo me quedo el vestido y me lo pondré en el momento en que vuelvan las ferias, porque las ferias volverán sin duda. Y volveremos todos con más ganas que nunca, y yo espero poder estar ahí para verlo y disfrutarlo. Pero realmente, ha sido una catástrofe.

Ángeles junto a sus modelos en uno de sus últimos desfiles. Fuente: angelesverano.com

Recientemente han surgido movimientos como #Apoyalamodaflameca, #soymodaflamenca con el fin de dar visibilidad y apoyo a este sector. ¿Cual es tu opinión respecto a estos movimientos?

Pues me parece genial, porque hay mucha gente con mucha iniciativa, como por ejemplo la agencia ABM Eventos, de Ana Belén Morillo, que propuso Yo apoyo la moda flamenca desde un principio y ahí hemos estado todos para intentar hacernos eco, hacernos notar, pero nadie nos ha echado cuenta. De hecho si me apuras, nos han ignorado.

Desgraciadamente, la lucha pasiva no nos ha llevado a ningún lado, y tenemos que tener actividad y hacernos notar, de manera pacífica por supuesto, pero hacernos oír y mostrar la necesidad que hay en el sector porque hay muchos puestos de trabajo en el aire. 

¿En estos momentos de incertidumbre, ya ronda en tu cabeza alguna idea para la próxima colección?

Mira, tengo la desgracia de que no duermo bien, entonces mi cabeza de noche no para. Es verdad, que ahora con este desánimo y este desaliento con el que estamos pues la musa viene poco a verme, pero sí que en las horas en las que no sé que hacer con mi cabeza hago infinidad de trajes. Llega un momento en el que digo para ya, porque en una noche te puedo hacer 40 diseños, en mi cabeza claro. A veces me levanto, los anoto, porque luego se te van, pero son momentos muy difíciles, momentos en los que no te nace la creatividad porque no tienes un proyecto. Para crear hay que proyectar algo.

 Y ahora que estamos a la expectativa del qué pasará el año que viene, que creemos que se nos va a ir en blanco también, a ver los que quedamos en el 2022 y que somos capaces de hacer con nuestra moda y con nuestra idiosincrasia. Porque realmente el traje de flamenca es una forma de hacer ver al resto mundo como se siente la mujer andaluza, y además ofrecer al resto de las mujeres españolas la posibilidad de acercase a nuestro folklore y a nuestra manera de ver la vida

A día de hoy, debido a la situación de pandemia, se está proponiendo en pasarelas de todo el mundo hacer desfiles sin público, a través de la pantalla. ¿Crees que esta forma de organizar los desfiles podría hacer que se perdiera la esencia de tu trabajo? 

Personalmente sí. Es una fusión la que hay en esos momentos de emotividad, empezando por la modelo, que vive lo que lleva puesto; la clienta que está sentada pensando en el que será su traje, anotando el número de salida del vestido que le gusta… el contacto con las clientas, que después de tantos años se ha convertido en amistad… es muy bonito trabajar así. El contacto con la gente no es vender un traje y adiós muy buenas, es una relación la que se genera con el tiempo. Por eso para mí no tiene mucho sentido un desfile sin público, pero habrá que adaptarse a los tiempos, hacer lo que haga falta. 

Desfile de Ángeles Verano en el festival We Love Flamenco 2018. Fuente: angelesverano.com

Por último, ¿qué consejo darías a los jóvenes diseñadores que están dando sus primeros pasos en este mundo? 

Siempre que me lo preguntan en los desfiles o en los eventos les digo que tienen que ser auténticos, y trabajar. Trabajo, trabajo y trabajo. No creerte que has llegado a ningún sitio porque llegar es muy fácil, pero mantenerte no es tan fácil. hay que ser coherente con uno mismo para continuar una trayectoria tan larga. Pero el secreto no es más que el trabajo, la honradez profesional y el tratar lo mejor posible a tu clientela.

Podemos encontrar a Ángeles en su página web angelesverano.com y también en sus redes sociales, @angeles.verano en Instagram y Angeles Verano en Facebook.