Messi: ¿héroe o villano?

Todos o la mayoría de aficionados y entregados al deporte conocemos lo que significa para el mundo del fútbol la figura de Lionel Messi y su importancia dentro del mismo pero, teniendo en cuenta esta postura como probablemente mejor futbolista del mundo, ¿ es lo suficientemente rentable y valioso como para cobrar 555 millones de euros en una situación tan grave como la que pasa en estos momentos el FC Barcelona?

En efecto, lo han leído bien, 555.237.619 euros es lo que, según fuentes documentales sacadas a la luz por El Mundo, tiene y ha tenido previsto cobrar Leo Messi por su estancia en el club azulgrana desde la temporada 2017/2018 hasta la actual en la que acaba contrato. A simple vista podemos pensar y hacer juicio crítico de este hecho como un posible escándalo que un deportista llegue a recibir tales cantidades de dinero por jugar al balompié; sin embargo, expongamos la situación general que envuelve todo aquello relacionado con el jugador argentino en los últimos meses.

Contrato de Messi en el que supuestamente quedan pactados los 555 millones de euros. Fuente: LaPrensa

Desde la salida de Neymar del Barça en el año 2017, todo ha sido un revuelo constante en los aledaños del Camp Nou. Con este traspaso, el club ingresó la cláusula al completo del brasileño (222 millones de euros), por lo que en lugar de beneficiar económicamente perjudicó, y de manera notable, ya que los clubes europeos sabían que el Barcelona poseía dinero para comprar a grandes figuras en ese mismo mercado de traspasos. Estas fueron Dembélé (Borussia Dortmund) y Coutinho (Liverpool), costando cada uno 150 y 120 millones de euros respectivamente, cifras que, a juicio de algunos, no corresponden en absoluto con la calidad de estos jugadores en sí. Pero claro, tras la sonrojante salida de Neymar los aficionados culés exigían un recambio digno, por lo que Bartomeu y el resto de la Junta Directiva actuó de inmediato y sin escatimar en gastos.

Estas y otras circunstancias, como el deseo de Messi de salir del equipo, han conducido a la dimisión de Bartomeu como presidente del Barcelona y a una nefasta situación en las arcas del club, una deuda que se estima en torno a los 800 millones de euros. Ante el reciente conocimiento del abultado sueldo de Leo Messi, no es difícil comenzar a cuestionarse si realmente un futbolista (o un deportista en general) es merecedor de tal cantidad de dinero por su trabajo en los terrenos de juego.

Messi, cabizbajo en el campo. Fuente: La Sexta

Se ha especulado que la mala situación de Messi con el club y su gestión se vea agravada por el intento de desprestigio tras la publicación de esta noticia, lo que puede terminar con la salida definitiva del icono azulgrana este mismo verano. Además de ello, un amplio sector ha defendido al argentino justificando su sueldo con la cantidad de años que lleva dando espectáculo en el campo. Así como los numerosos títulos ganados por el Barça en los que Leo ha sido protagonista indiscutible de estos éxitos. Su salida podría provocar ansiedad en el aficionado azulgrana y una dificultad añadida a la consecución de títulos.

A juicio de cada uno está el pensar si en efecto es justo el trato que está recibiendo Messi con este tipo de publicaciones. O si merece o no, teniendo en cuenta la muy mala situación del club catalán, tales cantidades de dinero pese a la deuda del Barcelona. Eso sí, hay muchos defensores del argentino, pero quien quiera hacer daño a Leo puede ser que lo esté consiguiendo…Por lo tanto, Messi qué es: ¿héroe o villano?

2020: Un año de transición para el Barcelona

Si hay un año del cual los aficionados culés no van a guardar un buen recuerdo es del 2020. Más allá de ser un año marcado por una pandemia que ha asolado al mundo, los resultados a nivel institucional y deportivo no han acompañado.

Tras la eliminación en Copa del Rey ante el Athletic de Bilbao, el Barça acabaría segundo en Liga por detrás de su eterno rival, el Real Madrid. Inmersos en pleno mes de agosto y tras el parón provocado por el coronavirus, el cuadro blaugrana tocaría fondo tras caer por un sonrojante 2-8 ante el Bayern de Munich en cuartos de final de la Champions League. Sin embargo, lo peor estaría por venir: Messi anunciaba mediante un burofax que se quería marchar de la entidad.

A pesar de un fatídico final de campaña, el conjunto culé logró retener al argentino e iniciar así una nueva temporada a las órdenes de Ronald Koeman con el objetivo de devolver la esperanza a unos aficionados cada vez más hastiados con el devenir del club.

Con el segundo tramo de la competición a la vuelta de la esquina, el Barcelona se sitúa tercero en la clasificación liguera con 31 puntos en los 17 partidos que ha disputado, obteniendo 9 victorias, 4 empates y 4 derrotas, 3 de ellas fuera de casa y a 7 del líder, el Atlético de Madrid (con un partido menos). De hecho, a estas alturas la temporada pasada contaban con 36 puntos y marchaban segundos en la tabla, empatados a puntos con el Real Madrid y con 43 goles a favor, 10 más que esta temporada.

La falta de gol puede estar condicionada a varios factores. Sin duda, uno de ellos es la marcha de Luis Suárez al Atlético de Madrid este verano. El charrúa acumula 9 goles en 16 partidos disputados en Liga, mientras que el máximo goleador blaugrana es Messi también con 9 tantos, seguido de Ansu Fati con 4, lesionado de gravedad hace ya varias jornadas.

Esto evidencia el poco protagonismo que están teniendo en esta faceta jugadores llamados a ser importantes como Griezmann o Coutinho, aportando 5 goles entre los dos, lo que les está llevando a múltiples suplencias. Más aún en el caso del brasileño, operado recientemente de la rodilla, lo que le tendrá varios meses fuera de los terrenos de juego.

A pesar de la cara mostrada en Liga, el equipo demostraba en Champions ser otro bien distinto. Las victorias ante el Ferencvárosi y el Dinamo de Kiev así lo demostraban. El culmen llegó con la victoria por 0-2 en el Juventus Stadium, mostrando una superioridad aplastante sobre su rival nunca antes vista en Liga. Sin embargo la primera semana de diciembre devolvió al equipo a la realidad, con sendas derrotas ante el Cádiz por 2-1 y ante la Juventus por 0-3, lo que le dejaba segundo en su grupo de la Champions.

Messi en la derrota ante el Cádiz. Fuente: Diario de Sevilla

Si por algo se caracteriza Koeman es que no se casa con nadie. Lo demostró nada más llegar con la marcha de Suárez, y lo sigue demostrando semana a semana dándole galones a los jóvenes como Pedri, Ansu Fati o Araújo. El canario se ha consolidado como una de las revelaciones gracias a sus grandes actuaciones, llevándole a ganarse a pulso la titularidad y convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes hoy en día en el Barcelona a pesar de sus 18 años. Por otra parte, era necesario este cambio generacional debido a la veteranía de la columna vertebral de la plantilla, ya que tanto Piqué como Busquets, Jordi Alba o Messi superan la treintena de años.

Pedri en su presentación con el Barça. Fuente: fcbarcelona.es

Sin duda, un hilo de esperanza la irrupción de los jóvenes ante tanta incertidumbre en el que muy probablemente será el último año de Messi con la camiseta blaugrana. El rosarino a buen seguro querrá despedirse del club de su vida con la consecución de su quinta Champions, algo que lleva varios años buscando y que dependerá en parte de que los pesos pesados de la plantilla tomen responsabilidades y empiecen a demostrar por qué están en el Fútbol Club Barcelona.

El Real Madrid asalta el Camp Nou

El cuadro blanco vence y convence en el clásico tras una semana convulsa

Ritmo frenético vivido en el Camp Nou con un inicio fulgurante en el que se vieron dos tantos en apenas 10 minutos. En un clásico de lo más extraño debido a las circunstancias actuales, saltaba el Barça al campo con la sorpresa de Pedri en el 11 titular en detrimento de un Antoine Griezmann relegado al banquillo tras sus últimas actuaciones. Por parte del cuadro merengue, con un Sergio Ramos recuperado, era Luka Modric el que dejaba su sitio a un Fede Valverde que se convertiría en protagonista en los primeros compases del encuentro. Pitido inicial de Martínez Munuera y el balón que echaba a rodar cuando tan solo cuatro minutos más tarde, Benzema recibía de Nacho en el centro del campo, se daba la vuelta y filtraba para Fede Valverde que solo ante Neto colocaba el balón en la escuadra poniendo el primer tanto en el electrónico. Sin embargo, apenas cuatro minutos más tarde y sirviéndonos de adelanto del partido que se nos venía, igualaba el Barcelona con una gran jugada en la que Ansu Fati marca a placer tras asistencia de Jordi Alba, previo pase de Leo Messi. Ocho minutos de encuentro  y ambos equipos ya habían perforado las porterías defendidas por Neto y Courtois.

Barcelona y Real Madrid estaban firmando un partido precioso. Un ida y venida de ocasiones y un ritmo eléctrico de partido. El cuadro culé bailaba al son de Messi, el cual rompe a Ramos y remata al palo corto obligando a Courtois a estirarse a los 23 minutos de juego. El partido parecía abocado a los goles, sin embargo a pesar del inicio se llegó con el 1-1 al descanso previa entrada de Lucas Vázquez en sustitución de un lesionado Nacho.

Ramos, Piqué y Jordi Alba pugnan el balón en un córner. Foto: EuropaPress

La segunda mitad arrancó algo menos intensa que la primera, con el Barcelona llevando la manija del encuentro ante un Real Madrid que esperaba en su campo sin pasar demasiados apuros más que un remate de cabeza de Coutinho que se marchó al lateral de la red.

El punto de inflexión llegaba en el minuto 60. Falta lateral a favor del Madrid, Lenglet agarra a Ramos y este cae en el área. A pesar de que en primera instancia no se pitó nada, el VAR señaló penalti del francés. Un penalti que se encargaría de transformar el propio capitán del Real Madrid. Doble paradinha que apunto está de adivinar Neto y 1-2 en el marcador. Después de una semana horrible en la que los visitantes llegaban tras caer ante el Cádiz en casa y ante el Shakthar en Champions, veían como se adelantaban en el Camp Nou a falta de 30 minutos para el final del partido. Pero el Barça no daba muestras de reacción. Tan solo un acercamiento por parte de Jordi Alba que rechazó Courtois y que apunto estuvo de empujar a la red Coutinho reflejaba la tímida reacción de los de Koeman que no supieron meterle mano al Madrid en toda la segunda parte.

Ante la falta de ideas mostrada por los locales en la segunda mitad, el técnico holandés introdujo un triple cambio buscando un empate que nunca llegó. Dembélé, Griezmann y Trincao al campo en sustitución de Pedri, Ansu Fati y Busquets. Cambios totalmente ofensivos que resultaron defectuosos ante la nulidad ofensiva de un Barcelona que si en la primera parte funcionó gracias en parte a la inspiración de Messi, la poca influencia del argentino en la segunda mitad ocasionó un bajón en el juego que bien supo aprovechar el Real Madrid en el minuto 90.

Con todo el equipo prácticamente arriba, Modric le filtraba un balón a Rodrygo, Neto salía pero la inercia de la salida provocó que se le escurriera el balón de las manos, llegándole de nuevo a Luka Modric que con dos amagos dejó sentado al guardameta brasileño anotando con el exterior del pie derecho el definitivo 1-3.

Sin duda, una victoria que devuelve la confianza a Zidane y que envuelve en un mar de dudas al Barcelona, que cuenta por derrotas sus dos últimas jornadas de liga.

Ficha técnica


FC Barcelona:

Neto; Dest, Piqué, Lenglet, Jordi Alba (Braithwaite  86’); Busquets (Trincao 80’), De Jong, Coutinho; Pedri (Dembélé 80’), Messi y Ansu Fati (Griezmann 80’)


Real Madrid:

Courtois; Nacho (Lucas Vázquez 42’), Varane, Ramos, Mendy; Casemiro, Kroos, Fede Valverde (Modric  69’); Vinicius, Benzema y Asensio (Rodrygo 86’)

Goles: 0-1 Fede Valverde (4’), 1-1 Ansu Fati (8’), 1-2 Ramos (61’), 1-3 Modric (90’)

Árbitro: Martínez Munuera. Amonestó a los locales Lenglet, Messi y Jordi Alba y a los visitantes Nacho y Casemiro.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 7 del campeonato nacional de Liga ante un Camp Nou a puerta cerrada.