Así habló Kishibe Rohan: El misterioso spinoff de JoJo’s Bizarre Adventure

Basado en un manga de nueve capítulos creado en 1997, Así habló Kishibe Rohan nos cuenta 4 historias de terror relacionadas con uno de los más característicos personajes del famoso universo de Jojo’s Bizarre Adventure

El sol vuelve a iluminar otro día más el pequeño pueblo ficticio de Morioh. Rohan Kishibe es un famoso mangaka que vive en este peculiar pueblo en el que, hace relativamente poco, se han desencadenado una serie de eventos un tanto “bizarros” en el significado inglés de la palabra. La ocasión que nos trae aquí no es para hablar sobre la trama canónica, sino de las desventuras que experimenta Rohan en su búsqueda de inspiración para su manga. Te dejo por aquí el tráiler oficial en inglés por si quieres echarle un vistazo.

Esta serie se trata de un OVA de cuatro capítulos autoconclusivos que tratan diferentes historias de fantasmas, maldiciones y de los famosos yokai japoneses. La historia, como he comentado previamente, no tiene nada que ver con la historia original, aunque conserva a algunos personajes secundarios para formar cierto gag cómico al final de cada historia.

Este podría ser otro anime más de Netflix y que probablemente, pasaría desapercibido por alguien que no esté acostumbrado a este tipo de series. Sin embargo… Hay un par de razones por las que, definitivamente, deberías verte este spin-off.

Una de las portadas del manga original. Fuente: Shueisha

La primera razón por la que deberías ver esta serie es por lo bien escritas que están las historias de terror. Independientemente de que estén plasmadas en animación japonesa, son historias que podrían funcionar perfectamente con actores reales o incluso en literatura. La narrativa está muy bien cuidada y, aunque no te llevarás ningún susto, si que es verdad que tras cada capítulo, querrás ver más. Si te gusta el terror psicológico, que te hace pensar en la obra que has visto incluso después de haberla visto, y el típico terror japonés de fantasmas, te va a encantar.

Son historias macabras, oscuras y algo turbias. Si que es cierto que en ocasiones esa siniestra trama se desdibuja por los poderes o “stands” de los personajes, más si no sabes de qué trata la serie original, pero las historias crean cierta sensación en el espectador de incomodidad o desasosiego que se convierten al final del capítulo en ganas de más…

Analizando la serie por sus capítulos, sería ir demasiado fácil decir que todos los episodios son fantásticos, pero la realidad es que, en cuatro capítulos de veinte minutos cada uno, la única historia que no da “miedo” es la cuarta, y porque busca acercarse más a la serie original, con más acción. Esto no quita que no sea una buena historia, en absoluto. Al fin y al cabo, las cuatro historias guardan cierta relación con algunos de los siete pecados capitales como la envidia, la soberbia o la avaricia; o con representar hasta dónde puede llegar la locura o la obsesión del ser humano. Además, todas tienen algún tipo de enseñanza o moraleja indirecta al final a modo de conclusión, lo cual te provocará querer saber de qué tratará la siguiente historia. No entraremos en más detalles porque te destriparía alguna de las historias, así que mejor… ¿por qué no te la empiezas?

De hecho, te sugiero que veas esta serie como si fuera una película. En una hora y veinte minutos la puedes ver completa, y ciertamente es que tras ver un capítulo no querrás esperar a ver el siguiente. Se podrían juntar estas cuatro historias en una sola película como pasa en Historias de miedo para contar en la oscuridad, ya que tienen un hilo conductor (la inspiración del mangaka), un protagonista protegido razonadamente por el plot-armor (Rohan) y unas maravillosas historias de terror clásico japonés.

Si todavía no te convence la serie y no estás seguro de si la verías, te recomiendo encarecidamente que le eches un vistazo a la increíble introducción de cada capítulo. Lo que puede parecer desde fuera una serie de animación más, es envuelta en un aura de misterio desde el primer segundo del opening.

Es una intro muy corta, aunque lo suficiente interesante como para verla antes de cada capítulo, antes de pulsar el botón “saltar introducción” de Netflix. Por definirla, podemos decir que “muestra” al espectador las dos primeras historias junto con una enigmática música aunque, a partir del tercer capítulo, esta cambia sutilmente las imágenes que se proyectan a modo de sombras para representar los personajes de las dos nuevas historias.

Otra razón por la que deberías de verte esta serie es precisamente por uno de los puntos que comentaba al principio: su terror. No es el típico terror que nos tiene acostumbrados la industria actualmente. Esta serie está libre de jumpscares, y en pocos momentos darás un respingo, pero sí que tiene ese aura tan discordante que te confirmará que no es una serie de acción aunque guarde bastantes elementos. Es una obra completamente inspirada en las historias de terror japonesas de fantasmas. Desde el principio se le dan pistas al espectador de lo que está o puede estar pasando, todo es muy sutil hasta que, de pronto, deja de serlo.

Y terminando por lo obvio, tienes que verla si eres fan del manga o anime de Jojo’s Bizarre Adventure (que por cierto, están en Netflix sus tres primeras temporadas). No hay mucho que decir, no esperes encontrar épicas peleas como en la serie original ni un villano odioso al que perseguir durante toda la temporada, aunque si que es verdad que en algunas ocasiones verás a Heaven’s Door, el poder de Rohan para los que no lo conozcan, siendo utilizado como herramienta de la trama. Si por otro lado, te gustaría ver una versión con actores de carne y hueso, hay un live action de la serie, aunque te seguiría recomendando por encima la serie de Netflix.

Uno de los puntos débiles del terror nipón es que, desgraciadamente, siempre se ve eclipsado por sus remakes estadounidenses, dejando en el olvido a las obras originales. Afortunadamente, esto no pasa con Así habló Rohan Kishibe a pesar de estar producida por Netflix, ya que la serie es muy fiel a la obra original. Además, es muy probable que la mayoría de visualizaciones de este spin-off sea de gente que ya conocía la serie original, razón por la que os animo a expandir horizontes y que le deis una oportunidad.

Otras obras de horror japonés que no han tenido tanta suerte son, por ejemplo, Ringu (la obra original detrás de The ring estadounidense) o el que considero personalmente uno de los mayores crímenes del cine, el remake de Chakushin Ari o Llamada perdida en español. Si te gustaría saber más sobre el terror japonés, házmelo saber en los comentarios o por nuestras redes sociales, para escribir alguna crítica sobre alguna película o una comparación en la que pueda mostrarte por qué Chakushin Ari es una obra que tan poca gente conoce.

Valoración de la serie

Puntuación: 4.5 de 5.

Disfruté cada segundo de esta serie. Independientemente del cariño que le tengo a la trama, el sentimiento de incertidumbre y el terror psicológico que me ha proporcionado en tan solo hora y veinte minutos me la han dado muy pocas obras cinematográficas.