Pixar. Construyendo personajes

CaixaForum trae a Sevilla un recorrido inolvidable por la creación y nacimiento de los personajes Pixar

La Fundación “la Caixa” nos invita a adentrarnos en el mundo Pixar con una exposición centrada en la creación de los famosos personajes del estudio cinematográfico de animación por antonomasia.

Exposición Pixar. Construyendo personajes en CaixaForum Sevilla (2020). Fuente: Isabel Bolaños

Entre maquetas, notas, bocetos, storyboards y diseños digitales se muestra el largo y detallado proceso que conlleva la invención y producción de los personajes que dan vida a las películas de animación que posiblemente todos hayamos disfrutado. Un proceso que también incluye retocar y acabar detalles de iluminación y efectos o el complejo desarrollo emocional de los personajes. De esta manera, las obras que empiezan desde cero contribuyen a una mayor precisión y detalle de la narrativa visual, pues el proceso de creación de cada personaje da lugar a una gran cantidad de posibilidades y opciones hasta lograr el resultado óptimo y final.

Daniel López Muñoz, Iluminación clave: presentación del Instituto de Vida Marina, Buscando a Dory (2016). Pintura digital. Pixar. Fuente: Fundación “la Caixa” CaixaForum Sevilla.

Las herramientas que se emplean en las diferentes fases que componen el desarrollo de los personajes son variadas: lápiz, pastel, acrílico y programas de pintura digital. Estas permiten que la primera etapa en la creación de los personajes —basada en la realización de los primeros diseños y el storyboard— se oriente hacia un mismo un sentido con respecto al desarrollo artístico de los mismos. Junto al departamento encargado del desarrollo de la historia y el diálogo, trabajarán en consonancia hasta obtener el personaje de animación “perfecto”.

Bob Pauley, Estudio de la boca de Mate, Cars (2006). Lápiz sobre papel. Pixar. Fuente: Fundación “la Caixa” CaixaForum Sevilla.

Es de importancia la labor de los escenógrafos de las películas Pixar, que se dedican a pensar en la historia del mundo en el que se desarrolla la trama, dando lugar a realidades regidas por unas normas particulares. Para lograr los mejores resultados, cuentan con un equipo de investigación que se documenta exhaustivamente ya sea a través de libros, documentos, entrevistas con expertos o incluso viajando a los lugares. Crean mundos con poder emocional para sus personajes y, por ende, para nosotros, los espectadores.

“Contamos esas historias a través de las metáforas de personajes y mundos que nos gustaría que cobrasen vida”.

— Pete Docter, director creativo de Pixar

En esta exhibición, desde la perspectiva de los propios artistas conocemos el proceso de diseño visual de Pixar. Desde Toy Story (1995, 1999, 2010, 2019) hasta la recién estrenada Soul (2020) y sin olvidar clásicos como Monstruos S.A. (2001), Los Increíbles (2004, 2018), Ratatouille (2007), Up (2009) o Coco (2017), entre muchas otras.

Matt Nolte, Remy, Ratatouille (2007). Lápiz sobre papel. Pixar. Fuente: Fundación “la Caixa” CaixaForum Sevilla.

Daisuke Dice Tsutsumi, Miguel y Mamá Coco, Coco, 2017. Pintura digital, Pixar. Fuente: Fundación “la Caixa” CaixaForum Sevilla.

Aunque se muestra una pequeña parte del trabajo del departamento creativo de este estudio cinematográfico, esta exposición nos acerca de una manera sencilla, creativa y enriquecedora al mundo de los personajes Pixar, un mundo en el que, en equipo, se crean los seres de animación más increíbles que pudiéramos imaginar.

Exposición Pixar.Construyendo personajes en CaixaForum Sevilla, 2020. Maquetas de diferentes personajes de Pixar. Fuente: Isabel Bolaños

El diseño de personajes en Pixar. Conferencia de Daniel López Muñoz, diseñador de Pixar. Fuente: EduCaixaTV (youtube)

La magia de Pixar

¿Quién se podría olvidar de un juguete que cobra vida propia o de un robot que siente el amor como una persona humana? Toy Story o a Wall-e son algunas de las historias que han acompañado la infancia de muchos jóvenes y que les siguen trayendo recuerdos a día de hoy. Pero, pocos saben qué es lo que hay detrás de estas historias.

La animación, en los principios de los estudios de Pixar, estaba basada en encontrar el punto donde la innovación y el desarrollo científico y tecnológico se combinara con la industria de contenidos y de entretenimiento. El equipo creó un hardware con gran poder computacional capaz de crear imágenes de alta resolución al que llamaron Pixar Image Computer.

Cuando nació el proyecto con LucasFilm, la organización se llamaba Computer Graphics Division, pero cuando lo compró Steve Jobs la bautizó como Pixar. En 1991, unieron fuerzas para crear Toy Story (1995). La historia de Woddy y Buzz Lightyear se convertiría en la cinta más taquillera del año con 192 millones de dólares en Estados Unidos. Este largometraje fue revolucionario para la animación, ya que se construyó con animación CGI, donde primero se modelaba un objeto en 3D (personajes y fondos) y se le daba iluminación y movimiento desde el ordenador.

Uno de los diseñadores modificando a Buzz Lightyear. Fuente: Youtube

Tras el éxito de Toy Story, Pixar creó otras películas que tuvieron un éxito mundial como, por ejemplo, Buscando a Nemo: un padre de un pez llamado Nemo busca desesperado a su hijo junto a su compañera Dory por todo el océano. Los creadores realizaban hasta las distintas luces reflejadas de la superficie y las partículas del agua. Además, en su secuela, Buscando a Dory, se creó uno de los personajes más arduos de elaborar: el pulpo Hank. La escena en la que Dory se queda atrapada en un acuario junto a Hank tardó 2 años en hacerse. Para animar a este personaje, el estudio completo tenía que saber cómo eran los movimientos de un pulpo real y, lo más complejo de todo, cómo transmitirlo al ordenador. Para ello, tenían que saber cómo se iban a mover cada uno de los tentáculos y cómo se articulaban sus extremidades para atribuirle funciones humanas. Es decir, un pulpo no es capaz de agarrar los objetos tan fácilmente como un ser humano. Ya no solo los tentáculos, sino también la textura del pulpo y su camuflaje durante la escena llevó meses de trabajo en el estudio.

Si bien eso puede parecer poco, en el cuarto largometraje de Pixar, Monstruos S.A., se desarrollan otras características de los personajes. La trama, como ya muchos saben, gira en torno a unos monstruos que viven en una ciudad y que se ganan la vida asustando a los niños para ganar energía. Pero, lo que pocos saben es que el personaje de Sully utiliza un total de 500 deformaciones en sus expresiones. Reflejaron en él gestos humanos y se dieron cuenta de que, por ejemplo, con la sonrisa, no solo los labios se mueven, sino más partes de los rasgos faciales. De tal manera que, cuidadosamente, cambian la posición, la forma y los miembros del gesto de cada deformación.

Seis de las 500 deformaciones de Sully. Fuente: Youtube

Por otro lado, la belleza de las animaciones de Pixar no parte solo de sus historias, sino también de los detalles que pasan desapercibidos. Wall-e (2008) cuenta la historia de un robot que se enamora en un mundo inhabitable para los humanos. Ante unas circunstancias catastróficas, Wall-e encuentra a Eva y, por primera vez en la animación, vemos cómo un robot posee sentimientos humanos. Las lentes de Wall-e o binoculares eran el único dispositivo con el que Wall-e se podía expresar. De tal forma que, combinando las lentes de una cámara digital junto con una línea de luz entre ellas consiguen, finalmente, que se asemeje a un ojo humano. Por lo tanto, hace sentir al espectador que Wall-e tal vez es más humano que una persona real.

Wall-e y sus binoculares. Fuente: Fotograma

Aunque, como todo, siempre hay algo que falla. Pixar ha recibido críticas por algunas de sus entregas, sobre todo, por la película de Cars y Cars 2. Cars, según varios críticos, tuvo una animación y una historia aceptable, pero bajó el listón respecto a Toy Story. Cars 2, según críticos de Espinof, era una película únicamente realizada para aprovechar lo popular que era el merchandising de la primera parte. Para algunos, sin embargo, la unión de Disney y Pixar en películas como Brave es un sinónimo de calidad de animación y profundidad en las tramas.

Brave nos trae a una adolescente escocesa arquera que se declara en rebeldía con la vida y las decisiones que sus padres planearon al nacer. Desmontando todos los tópicos, Pixar pone como eje central la princesa (punto de encuentro con Disney), pero sin un príncipe azul. Y sí, en efecto, Mérida también esconde un secreto: su desordenada melena. Para hacer cada uno de los mechones rizados, decidieron compararlos con la elasticidad de un muelle. Sin embargo, la naturalidad del pelo rizado no se consigue de la noche a la mañana: tenían que estudiar cómo se comportaba el pelo rizado en determinadas circunstancias y la estructura del mismo.

A pesar de que Disney y Pixar intentan crear una línea divisoria entre las cintas lo cierto es que los temas que tocan se parecen mucho, por ello, Pixar ha sido criticado en varias ocasiones. Sin embargo, los clásicos seguirán suponiendo grandes innovaciones en la animación y guardarán un hueco en las mentes de los espectadores.