La semana pasada Reino Unido prohibió a los influencers utilizar filtros en sus publicaciones. El organismo que lleva la publicidad del país lo ha catalogado como ‘engañosos’.
La Advertising Standards Authority (ASA), el organismo de autocontrol publicitario británico, puso fin al uso masivo de filtros en los influencers de su país que hacen publicidad a marcas a cambio de unos beneficios económicos. La ASA se ha justificado diciendo que estos filtros alteran la realidad.
El movimiento empezó con el hashtag ‘Filterdrop’, es decir, fuera filtros. La primera en hacer uso de ese hashtag fue Sasha Pallari, maquilladora y modelo de tallas grandes, en el año 2020. Tras que Pallari empezara una revolución en las redes sociales, se advirtió a la ASA, quien más tarde ha decidido la prohibición de dichos filtros.
La organización del organismo de autocontrol publicitario británico ha señalado que los influencers y celebrities no podrán efectuar anuncios de marcas si los resultados del producto no se ajustan a la imagen que transmiten.
Pallari incentivó a la población de que colgara una foto suya en las redes sociales de un antes y un después. De esta manera, quería lograr que los ciudadanos fueran conscientes de la alteración tan irreal que se producía y lo dañino que podría ser para la autoestima.
Según la prensa británica, Sasha se comunicó directamente con el organismo de autocontrol publicitario británico en el pasado mes de agosto. Denunciaba que los influencers hacían un uso exagerado e incorrecto de los filtros de Instagram. Además, como modelo de tallas grandes, defendió que se malinterpreta la imagen real de las personas.
En el mes de febrero, ha logrado que se tenga en cuenta su uso en la publicidad de productos de belleza, lo cual ha llevado a que se censure la promoción de dos marcas porque habían desproporcionado el uso de filtros y, además, de sus resultados.
Sasha Pallari anunció que cada día recibía más mensajes donde las mujeres luchaban por parecerse lo máximo posible a las imágenes que posteaban muchas influencers.
Cuando ella inició su campaña, se marcó varios objetivos, según la prensa británica. El primero, buscaba alentar a las mujeres a evitar usar filtros. El segundo, prohibir los filtros de Instagram que alteren el rostro y su morfología. Y, el tercero, conseguir que la ASA se pronunciase ante todo esto.
La modelo intenta recordar constantemente a través de las redes sociales a las mujeres que no tienen que depender de un canon de belleza que les ha impuesto la sociedad.
Este movimiento, advierte sobre el uso desmedido de los filtros en la publicidad, pero también, alerta sobre los efectos que pueden provocar una distorsión de la imagen a nivel psicológico.
Una iniciativa que está muy arraigada a esta polémica es el uso del Photoshop. Fue en el 2012 cuando Israel prohibió la publicidad de modelos con una talla por debajo de la determinada. Más tarde, en el 2017, Francia también aprobó una ley que prohibía la distorsión de la imagen en la publicidad.
En la sociedad actual, hay que ver más allá. Muchos jóvenes son incapaces de publicar una foto sin haberlas pasado por un filtro previamente.